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lunes, enero 24, 2022

De la Inflación y el Gobierno más Progresista de la Historia

En el Estado español, miles de familias sufren el empeoramiento de sus condiciones materiales de existencia. Este empeoramiento se ha visto recientemente agravado por un incremento notable de la inflación, es decir, por un aumento notable y generalizado de los precios de los bienes y servicios que estas familias adquieren en el mercado. Habitualmente, el surgimiento de un escenario de inflación es multicausal, y el caso actual no es una excepción. Entre el total de razones detrás de la situación inflacionaria actual en los países centrales, destacaremos las dos siguientes: 1) la crisis de suministros y producción amplificada por la pandemia (crisis que ha disparado escandalosamente los costes de infinidad de materias primas como el hierro o el litio), y 2) el desproporcionado aumento del precio de la energía como consecuencia del vergonzoso sistema de subastas del mercado eléctrico. Evidentemente, aparte de a un incremento del precio de la factura de la luz, las dos razones anteriores conducen a un aumento de los costes de producción que se ve reflejado en los precios finales a los que los consumidores (muy mayoritariamente, la clase trabajadora) han de hacer frente.


Quizás, los salarios nominales de la clase trabajadora (el número que vemos en nuestra nómina a final de mes) no se hayan visto reducidos en estos últimos tiempos, pero, evidentemente, sí los salarios reales, que, a fin de cuentas, es lo importante. En otras palabras, los trabajadores hemos visto mermado nuestro poder adquisitivo, por lo que sería de justicia (por la mínima, todo hay que decirlo) un incremento generalizado de los salarios de acuerdo con el índice de precios al consumo, ¿verdad? Pues bien, Nadia Calviño, nuestra «querida» ministra de Economía y vicepresidenta primera del gobierno más progresista de la Historia (como la izquierda reformista gusta de denominarlo) o gobierno socialcomunista (según la rancia derecha nacional-católica), negó tal posibilidad el pasado mes de diciembre. En concreto, Calviño esgrimió uno de los clásicos «argumentos» entre los economistas ortodoxos, es decir, que las subidas salariales afectan de forma estructural a la inflación (supuestamente, por un aumento de la demanda agregada que presionaría sobre la oferta). Si de verdad le preocupa tanto la cuestión de la inflación a nuestra «querida» ministra, ¿por qué entonces no se decide a atajar el desorbitado precio de la energía a través de medidas como la nacionalización del sector energético? Ah, claro, que una cosa es tocar los salarios y, otra muy distinta, los beneficios privados. En resumidas cuentas, la posición de la ministra Calviño no tiene otra calificación que la de cínica, algo que no debe sorprender a estas alturas proviniendo de la socialdemocracia, la cual, llámese PSOE, Podemos o Izquierda Unida, está comprometida con la acumulación capitalista. Dicho esto, también es de justicia añadir que, aunque el gobierno más progresista de la Historia quisiera tomar medidas como la nacionalización del sector energético para la reducción radical del precio de la energía, la Unión Europea no se lo permitiría bajo ningún concepto (lo que da cuenta del «carácter democrático» de esta última institución).


Tal y como se puede ver, muy al contrario de lo que claman las escuelas de economía ortodoxa que primordialmente achacan la culpa de la inflación al aumento salarial, el actual escenario inflacionario nada tiene que ver con los salarios. Es más, debemos ser conscientes de que la inflación tiene una función que es complementaria a la del desempleo en el modo de producción capitalista. Si el desempleo sirve para presionar los salarios a la baja, la inflación tiene la utilidad de operar un trasvase de valor desde las rentas del trabajo (salarios de los trabajadores) hacia las rentas del capital (beneficios privados). Es evidente, ¿no? En otras palabras, la inflación se traduce en una reducción del salario real, esto es, en que los salarios crecen por debajo de lo que lo hacen los precios de los productos que, a pesar de ser manufacturados por los trabajadores, son propiedad en primera instancia de la clase capitalista (por aquello de la propiedad privada de los medios de producción con la que damos algunos tanto la lata). La clase capitalista lo tiene claro: si la reducción de los salarios nominales no es una opción para hacer decrecer los salarios reales, déjese a la inflación obrar su magia. En resumidas cuentas, tanto el desempleo como la inflación son mecanismos de represión salarial que tratan de relanzar la acumulación capitalista mediante el incremento de la tasa de plusvalía.


Como nota final, añadir que la reforma laboral de la ministra «comunista» Yolanda Díaz mantiene los mecanismos de represión salarial ya presentes en la anterior reforma laboral. Por algo será...

domingo, agosto 27, 2017

Del Modelo Tradicional de Ocio de Noáin

De nuevo, la población de Noáin se encuentra en fiestas, con el impacto que ello conlleva en lo referente a las relaciones y conducta sociales. Unas fiestas que cumplen el patrón tradicional de las celebraciones populares acontecidas en las localidades, en particular españolas, año tras año. Algunos rasgos comunes de dichas fiestas son el alcohol y el ruido.

Como noaindarra (gentilicio de Noáin), sobre la cuestión del ruido puedo mencionar lo siguiente. En tiempo de fiestas, cerca de la Plaza de los Fueros de Noáin viene sistemáticamente instalándose una zona recreativa con algunas atracciones para las personas más jóvenes que es ambientada con música de muy baja calidad a muy alto volumen. El concepto ruido podría definirse como toda aquella información (también acústica) diferente de la objetivo (es decir, de la de interés) para el sujeto observador. Por tanto, la referida música de muy baja calidad a muy alto volumen es ruido para todo aquel que no se encuentra participando de la fiesta por voluntad propia, por libre decisión. En estos días, cualquier actividad que requiera de cierto grado de silencio se ve violentada: lectura, estudio, reflexión crítica, descanso, etc. A modo orientativo, descargué una aplicación en mi dispositivo celular para la medición del nivel de presión sonora (SPL, por sus siglas en inglés). Es evidente que la precisión de dicha medición dista en gran medida de la lograda con un sonómetro profesional, si bien puede dar pistas acerca del escenario que describo. Tras ser calibrada la aplicación para la medida del SPL, una noche de un jueves de fiesta en Noáin (día laborable) se observó un nivel de presión sonora de más de 60 dB en la cocina de la vivienda que habito teniendo la ventana abierta. Esto equivaldría a algo entre tener encendida la radio o el televisor con un volumen normal y encontrarse en medio de una conversación entre varias personas dentro de la habitación. El SPL también fue medido en el dormitorio donde me disponía a descansar ya que tenía que despertarme temprano para acudir a mi lugar de trabajo. Esta habitación estaba completamente cerrada y las persianas echadas, observándose un nivel de presión sonora cercano a 40 dB. Por todos es conocida la correlación directa existente entre el nivel de ruido y la mala calidad del sueño, así como entre la mala calidad del sueño y la aparición de enfermedades relacionadas. Por un simple silogismo, existe una correlación directa entre el nivel de ruido ambiental y la aparición de enfermedades relacionadas. De acuerdo con el documento Night Noise Guidelines for Europe editado en 2009 por la Organización Mundial de la Salud (OMS), existe suficiente evidencia científica como para asociar la aparición de ciertos problemas de salud con una exposición prolongada a determinados niveles de ruido nocturno medibles fuera de la vivienda. Así, el insomnio ambiental surge a partir de un nivel de presión sonora de 42 dB. Además, a partir de SPLs de 50 dB y 60 dB se ve incrementada la incidencia de enfermedades cardiovasculares y de desórdenes mentales entre la población, respectivamente. También reportado por la OMS en el mismo documento, experimentar niveles de presión sonora por encima de 42 dB dentro de la habitación de descanso produce desvelos nocturnos de modo instantáneo.

En consecuencia, es evidente que este modelo de ocio que implica, entre otros elementos, altos niveles de ruido, resulta perjudicial para la salud de la comunidad que lo sufre. De forma directa están siendo contrariados, al menos, dos artículos de la Declaración Universal de los Derechos Humanos aprobada en 1948 por la Asamblea General de las Naciones Unidas. Dichos artículos son el 24 y el 25. De un lado, el artículo 24 expresa que «toda persona tiene derecho al descanso, al disfrute del tiempo libre, a una limitación razonable de la duración del trabajo y a vacaciones periódicas pagadas». De otra parte, el artículo 25 afirma que «toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios; tiene asimismo derecho a los seguros en caso de desempleo, enfermedad, invalidez, viudez, vejez u otros casos de pérdida de sus medios de subsistencia por circunstancias independientes de su voluntad». Por tanto, y en base a la argumentación construida en torno al mencionado documento de la OMS, los artículos 24 y 25 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos están siendo violentados en lo referente al derecho al descanso y al aseguramiento de la salud y el bienestar, respectivamente. Todo ello sin olvidar el impacto negativo del escenario descrito en otras actividades diurnas ya mencionadas como pueden ser la lectura, el estudio o cualquier otra que requiera de un cierto grado de concentración. Como bien creía Salvador Allende, la mejor política de salud pública que se puede llevar a cabo es aquella que, con carácter preventivo, está destinada al aseguramiento de las mejores condiciones de existencia posibles de la comunidad, y el ruido como producto humano perjudicial para la salud es un factor evitable.

La población de Noáin se encuentra en la actualidad gobernada por Queremos Noáin, agrupación vinculada a Podemos y, en consecuencia, teóricamente progresista. Una característica básica del progresismo es el cuestionamiento radical y continuo de lo existente en pos de su superación buscando siempre la mejora de las condiciones de existencia de la mayoría social. Luego, como existente, el modelo de ocio también ha de ser visto a través del prisma de la crítica, y aquel modelo que gira en torno a elementos como el alcohol y el ruido debe ser abordado, al menos, desde tres planos diferentes aunque claramente interrelacionados. El primero de ellos ya ha sido esbozado en anteriores párrafos y se refiere a la cuestión del descanso, el bienestar y la salud de la comunidad, todos ellos protegidos por la Declaración Universal de los Derechos Humanos, carta de obligado cumplimiento y referente del progresismo (sector que ha de protegerla de las sistemáticas violaciones a las que se ve sometida por parte de las elites internacionales). ¿Libertad para qué? La libertad necesariamente ha de conjugarse en el marco del respeto a los Derechos Humanos. Todos tenemos derecho a divertirnos, pero también todos tenemos derecho a descansar correctamente, al bienestar y a la salud. El segundo plano es el medio ambiental, pues es evidente la existencia de un problema de, entre otros tipos, contaminación acústica asociado a este modelo de ocio. El tercero de estos planos y, posiblemente, más importante, se refiere a la cuestión de la capacidad crítica del pueblo. Todas las tradiciones han de ser cuestionadas como componente necesaria del progreso. El modelo de ocio tradicional esbozado debe ser reflexionado, pues recurre a elementos alienantes y embrutecedores de la personalidad como el alcohol o la música de muy baja calidad (a menudo reproductora del imaginario patriarcal a través de ritmos simples y repetitivos) a muy alto volumen. Sin embargo, hoy más que nunca, momento en que el modelo neoliberal penetra hasta los tuétanos, precisamos de una clase trabajadora consciente y organizada. Horrorizado asisto, también y especialmente en Noáin, a la creciente pauperización de la clase trabajadora unida a una sostenida pérdida de su conciencia de clase que conllevan su lumpemproletarización. Hoy más que nunca, precisamos de una clase trabajadora combativa, y todas las esferas de la vida y, en particular, de la vida pública, tienen su proyección en los asuntos de clase. A este respecto, cabe decir que el modelo de ocio que aquí se discute es antitético a la consecución de la consciencia y los valores necesarios para una transformación social en sentido progresista. Todos aquellos progresistas que, como en Noáin, se ocupan de la rēs pūblica, como representantes del pueblo así como promotores que son en última instancia de sus celebraciones, han de contribuir reivindicando un modelo de ocio crítico superador del arquetipo alienante tradicional. Las formas de ocio también están determinadas por las relaciones sociales de producción. También la aceptación inercial del modelo de ocio se imbrica con la aceptación inercial de las relaciones sociales de producción. Por ello, el cuestionamiento del primero es reflejo necesario de una comunidad crítica que obligatoriamente cuestionará las raíces más profundas de la organización social y económica que condicionan su existencia.

viernes, abril 03, 2015

El Oportunismo Político: De una Entrevista a Íñigo Errejón

El pasado sábado 28 de marzo de 2015 me encontraba viendo el programa de televisión La Sexta Noche cuando, menuda novedad, Podemos volvió a salir a la palestra, en esta ocasión en forma de entrevista a Íñigo Errejón. Como es bien conocido gracias a la inestimable ayuda de los medios de comunicación de masas del bloque hegemónico, Íñigo Errejón fue el Director de Campaña de Podemos para las pasadas elecciones al Parlamento Europeo, así como es Secretario de Política de Podemos y Jefe de Campaña de Podemos para las elecciones autonómicas del próximo mes de mayo.

La entrevista no dio mucho de sí ni se salió del previsible guion por el que habría de transcurrir, por lo que entrar a discutirla con cierto detalle carece de todo interés. Nada nuevo bajo el sol, como nada nuevo bajo el sol resulta ser la formación política a la que Errejón pertenece y representa. En primer lugar, como no podía ser de otro modo, fue determinado insuficiente el resultado electoral obtenido en Andalucía, con 15 escaños (en palabras de la propia Secretaria de Análisis Político de Podemos, Carolina Bescansa, «el paso no ha sido suficientemente largo»). Continuó Errejón con un acto de soberbia, a los que, por cierto, ya nos tienen acostumbrados, manifestando explícitamente que la recuperación de la democracia pasa por votarles a ellos. Me gustaría saber qué es lo que él entiende por recuperación de la democracia, pues la democracia, como democracia liberal de corte burgués así concebida por el bloque hegemónico al que Podemos pertenece, continúa impertérrita su transcurso histórico. O, nótese la ironía, ¿quizás se refiera a que Podemos jugará a través del voto pacífico el papel de la clase obrera revolucionaria con el fin de subvertir las relaciones de dominación existentes? Desde luego esto sería un caso histórico digno de estudio del todo imprevisible. Pues, obviamente, no, sino sólo discurso vacuo y oportunista.

A continuación habló de las tres medidas de sentido común (concepto el de sentido común que repite en la entrevista hasta la saciedad) que deberían ser comprometidas por Susana Díaz con la finalidad de permitir desde Podemos que esta última sea investida como Presidenta de la Junta de Andalucía. Obviando el hecho de que estas tres medidas son meramente cosméticas o populistas con el fin de calmar los ánimos de la clase trabajadora (el lampedusiano que todo cambie para que todo siga igual), critico el apelar al sentido común, algo demagógico. Pues, ¿a qué responde el sentido común sino a un marco histórico y sociocultural determinado? Más particularmente, dada la esfera en que vivimos, el sentido común se refiere al bloque hegemónico de las clases dominantes, luego es un instrumento excepcional de estas últimas que tiene el fin de desideologizar a la clase trabajadora y preservar así el statu quo. También destacaba Errejón lo positivo de que ahora los ciudadanos tengan más opciones políticas (partidos) entre las que elegir, pensando especialmente en Podemos y Ciudadanos, las marcas blancas de PSOE y PP, respectivamente. Parafraseando a Juan Carlos Monedero, quien con frecuencia se quejaba en sus intervenciones públicas de que sólo podíamos elegir entre Coca-Cola y Pepsi Cola, añadiría que ahora tenemos también Sprite y 7 Up. ¡Qué bien! Y si se me permite ahondar en este juego de símiles, podríamos imaginar que The Coca-Cola Company representa el papel de la ideología conservadora con sus diversas implementaciones (Coca-Cola y Sprite) en términos de organizaciones políticas mientras que PepsiCo haría lo propio jugando el papel de la socialdemocracia y el oportunismo con sus respectivas implementaciones (Pepsi Cola y 7 Up). Pero lo más importante es que todas estas bebidas están hechas a base de agua carbonatada (sistema capitalista) y otras sustancias comunes, por lo que su consumo no debe ser muy recomendable para la salud.

Y de un modo similar podríamos continuar observando las palabras de Errejón durante su entrevista pero, como comenté al inicio, nihil novi sub sole. Sólo destacar que, una vez más y como ya viene siendo habitual, se volvió a renegar de Venezuela. Es cierto que Venezuela aún debe avanzar hacia la construcción del socialismo mediante la abolición de las relaciones capitalistas de producción existentes y la colectivización de los medios de producción. Sin embargo, debemos valorar muy positivamente sus logros en el terreno antiimperialista. La dificultad para Podemos radica en que hacer pedagogía es mucho más complejo que entregarse al discurso oficial del bloque hegemónico pues, al fin y al cabo, la defensa o no del origen de pensamiento de buena parte de la cúpula de Podemos no interfiere en forma alguna con su finalidad oportunista. Es decir, es más sencillo y ventajoso para los propósitos de Podemos renegar de los diferentes procesos bolivarianos que acontecen en América Latina y, más particularmente, Venezuela.

viernes, febrero 06, 2015

lunes, agosto 11, 2014

De Podemos y su Interpretación Tendenciosa

Durante los últimos tiempos, especialmente a raíz de las últimas elecciones al Parlamento Europeo, Podemos resulta un tema de moda en numerosas tertulias: desde las conversaciones de bar entre amigos hasta los poco fructíferos debates televisados a través de los medios de comunicación de masas, pasando por toda una gama de grises. Desde dichos medios, los poderes de facto del Estado procuran inculcar en la ciudadanía su concepto de interés de acuerdo con sus objetivos inmovilistas y de perpetuación del estado de cosas. Dicho concepto puede resumirse, grosso modo, en que el apoyo a Podemos presenta una importante componente meramente circunstancial constituida en forma de voto de castigo a los partidos del sistema. Con este mensaje se pretende influir en las conciencias de los ciudadanos tal que el surgido fenómeno no se trate más que como una anécdota pasajera con el objetivo ya mencionado.

Personalmente, no descarto que exista una no despreciable componente de castigo, sin que por ello hayamos de pensar, siendo realistas, en su necesaria circunstancialidad y vuelta al redil de la masa. Por otra parte, la insistencia en este argumento llega a resultar altamente ofensiva a la inteligencia. Podemos es mucho más que eso: es la herramienta de transformación de la sociedad para amplios colectivos que hemos podido encontrar un marco de desarrollo afín a nuestra ideología sociopolítica como nunca antes se había encontrado en este país. Podemos, como institución, mejor que nadie representa la elaboración colectiva y, por ende, el concepto democracia. Podemos es un instrumento, un medio, y no un fin en sí mismo como tradicionalmente lo han venido y vienen siendo los partidos políticos mayoritarios de este país. Eso sí, Podemos tiene ahora el importante reto de realizar pedagogía entre la ciudadanía para que verdaderamente sea una herramienta útil en sus manos, promoviendo la formación y el pensamiento crítico. Esto último es algo que, durante cuarenta años de paupérrima democracia, tanto el Partido Comunista como la socialdemocracia han obviado dado que han supuesto en sí mismos, como ya hemos mencionado, un fin para sus aparatos y el sostenimiento de un sistema conformado por instituciones corruptas per se.

Solicito, en consecuencia, la dejación del análisis sesgado consistente en afirmar que el crecimiento de Podemos radica en un voto de castigo y, por tanto, su circunstancialidad, como si aquí no hubiese ocurrido absolutamente nada. También solicito el abandono del apelativo fenómeno, ya que no lo es, sino es una necesidad dignificante del ser humano que se nos ha estado negando perennemente desde la clase dominante gracias a nuestra connivencia. Una connivencia en forma de apatía y abulia, cultivada e infligida desde el orden neoliberal manifiesto en cuestiones tan directas como el sistema educativo o las formas de relación interpersonales. Por ello, y para concluir resaltando la idea más importante a mi juicio, vuelvo a insistir en la perentoriedad de la pedagogía.